
Este año 2023 se ha caracterizado por ser un año en el que se sintieron los efectos de los cambios políticos tanto a nivel nacional como internacional. En el Ecuador estuvimos obligados a votar en 3 elecciones y dos consultas populares, que con resultados inesperados cambiaron el panorama del país. A nivel internacional, vimos cómo se controló la inflación en los EE.UU. y cómo se ha frenado el crecimiento en China. Sin más preámbulos, revisemos lo más destacado del 2023:
Energía: apagones y baja de la producción petrolera
La falta de planificación, la corrupción y la toma de decisiones erróneas por parte de las autoridades han contribuido a que no se hayan implementado medidas efectivas para incentivar la inversión en nuevas capacidades de generación y transmisión eléctrica, tan necesarios en un país donde la demanda de energía crece cada año. Bastó una sequía, para limitar la producción de energía hidroeléctrica, produciendo apagones que nos recuerdan a los años 90.
Por otra parte, la producción petrolera ecuatoriana ha experimentado un descenso significativo en 2023, pasando de una meta de 520 000 barriles diarios en el presupuesto a 473 000 en octubre de 2023, lo que representa una diferencia casi del 10%.
Estas dos crisis al mismo tiempo demuestran las consecuencias de una falta de estrategia energética y sirvieron como corolario de una presidencia que demostró incapacidad en múltiples frentes.
Déficit fiscal en aumento
Se prevé que el déficit alcance el 5% del PIB en este 2023, lo que representa un aumento significativo con respecto a años anteriores. Esto se da principalmente debido a un declive en la producción petrolera y a bajos niveles de recaudación tributaria en comparación a la región, a los que hay que agregar un bajo crecimiento económico y a una dificultad para generar grandes proyectos de inversión en sectores como petróleo, minería e infraestructura. Vemos que el tema del déficit fiscal seguirá están presente en los próximos años.
Inseguridad sin precedentes
En 2023 Ecuador se enfrentó a una crisis de seguridad sin precedentes, con un aumento alarmante de la violencia. Para muestra un botón. Según el Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado, hasta julio de 2023 se registró en una tasa de 19,83 homicidios por cada 100.000 habitantes, un 110% más que en el 2022. Entre las razones encontramos el narcotráfico y el crimen organizado que se han enraizado en el país, así como la pobreza y la desigualdad social, un débil sistema de justicia y la falta de políticas públicas. En lo empresarial, los más afectados son los pequeños emprendedores que se encuentran expuestos a extorsionadores, en un panorama en que el Estado aún no genera las respuestas adecuadas a la violencia.
Variación en las exportaciones
A pesar de que en los últimos años el camarón se ha consolidado como uno de productos de mayor importancia para el país, el 2023 no ha sido de los mejores para el sector. La reducción en ventas hasta septiembre era del 14%, con una mayor producción, pero con precios más bajos para 2023. Esta baja del sector se debe al aumento de la producción en los últimos años, la debilidad de los mercados de Asia y a un aumento de los costos de producción. Por otra parte, el cacao se ha beneficiado de la baja de la producción en Costa de Marfil y Ghana y ha mostrado sus mejores resultados en años, con aumento del 45%, hasta llegar a los $ 719 millones en exportaciones hasta septiembre. Nada mal.
Tasas altas en el mercado financiero ecuatoriano
Las tasas de interés tuvieron un marcado aumento en el mercado financiero ecuatoriano en este 2023, tanto es así que las tasas para el sector productivo aumentaron casi 2 puntos durante el año, siguiendo la tendencia del riesgo país. Este aumento de tasas se ha traducido en una baja en los montos de colocación de crédito del sistema, así como un mayor énfasis en el crédito de consumo, en el cual las instituciones pueden cobrar un mayor interés, dejando el crédito productivo rezagado. A nivel macro, si sumamos la crisis energética, el déficit fiscal y la inseguridad, encontramos un cóctel que ha logrado disparar el riesgo país. Y esto también contribuye al clima de tasas altas en el país.

Lucha contra la inflación
En su lucha contra la inflación, la Reserva Federal optó por un aumento agresivo de las tasas de interés. Desde marzo de 2023, la tasa de interés de referencia ha subido en 4.25, lo que ha encarecido el crédito, moderando las presiones inflacionarias. Sin embargo, contrario a las previsiones más pesimistas, este aumento de las tasas no ha generado una recesión, lo cual es un gran logro de parte de Jerome Powell y la Reserva Federal.
Crisis en China
El crecimiento del PIB de China, aunque positivo, se ha ralentizado en comparación con años anteriores, alrededor del 5%, bastante por debajo del ritmo de crecimiento del 7% – 8% de las últimas décadas. Una parte de esta desaceleración se debe a que el sector inmobiliario chino, un motor importante de la economía, ha enfrentado dificultades debido a desarrolladores con exceso de endeudamiento y precios de la vivienda a la baja. Si a esto le sumamos que las tensiones comerciales con EE.UU. han provocado una disminución de las exportaciones, incluso se habla de un desacoplamiento de estas economías, tenemos un panorama difícil para que China pueda regresar en el corto plazo a sus altos niveles de crecimiento.
Política Industrial en EE.UU.
El concepto de política industrial, ampliamente rechazado desde los 80 por su asociación con el intervencionismo estatal, ha resurgido en el debate económico en este 2023. Esta reaparición se debe a una serie de factores, como la creciente dependencia de la tecnología extranjera, ha despertado preocupación por la competitividad global de Estados Unidos en sectores clave como semiconductores, la inteligencia artificial y la energía verde. Es que el enfoque tradicional de libre mercado ha sido criticado por su incapacidad para abordar problemas como la desigualdad social y el cambio climático, lo que ha abierto las puertas a la consideración de políticas industriales más activas, propuestas a través de leyes y regulaciones tanto por Trump como por Biden, con apoyo bipartidista. Parece que en esto si están de acuerdo.





