
¿A quién no lo ha salvado la tarjeta de crédito en más de una ocasión? Creo que a todos. Contar con esta herramienta nos permite acceder a comodidades y servicios especiales y saber que tienen acceso a crédito y medios de pago de manera inmediata en una gran cantidad de establecimientos comerciales, tanto físicos como electrónicos. Sin embargo, es esta misma facilidad de acceder a crédito la que puede causar un gran daño en las finanzas personales, cuando hay un manejo irresponsable de la tarjeta de crédito.
A continuación, unos cuantos términos y recomendaciones que nos permitirán disfrutar de la tarjeta de crédito sin preocupaciones:

Ten en cuenta la importancia del historial de crédito:
El historial de crédito es un documento que contiene información sobre operaciones y obligaciones contraídas por una persona en el sistema financiero y/o comercial y que permiten conocer su comportamiento de pago. Estos reportes usualmente son emitidos por un buró de crédito y son usados por prestamistas, como bancos, emisores de tarjetas de crédito y establecimientos comerciales, para determinar el riesgo de prestar dinero a los sujetos que están pidiendo crédito. De esta manera, los sujetos con mejor puntaje usualmente van a tener acceso a mejores condiciones de crédito y a mayores beneficios. Por esto es importante procurar mejorar el historial crediticio a lo largo de los años.

Protege tus datos:
Para evitar fraudes o que usen nuestra tarjeta es importante evitar dar la clave y otros datos que constan en nuestra ellas. Es importante mantener activas las alertas de correos y en los celulares sobre las compras que se realizan mediante este medio de pago para estar al tanto y saber a tiempo de posibles usos fraudulentos o robos de información. Si haces compras online asegúrate que sean establecimientos con páginas oficiales.

Revisa el estado de cuenta:
Poseer varias tarjetas de crédito facilita el descontrol en los gastos y crea problemas por las diferentes fechas de pago, las cuales pueden afectar el historial de crédito del tarjeta habiente. De esta manera, es recomendable no excederse en los gastos y mantener el número de tarjetas de crédito de lo manejable, para no confundirse en las fechas, y acostumbrarse a revisar los estados de cuenta mes a mes. Mantener un control periódico sobre el uso de la tarjeta es fundamental.

Paga al día:
La idea es usar la tarjeta de crédito para endeudarse responsablemente, para poder siempre cumplir con los pagos acordados. De esta manera se evitan penalizaciones e intereses por mora, que aumentan los costos y dañan el historial de crédito. Al cumplir con los pagos de la tarjeta y construir un buen historial de crédito, los tarjetahabientes acceden a promociones, millas de aerolíneas y ventajas que ofrecen establecimientos comerciales, como la potestad de diferir pagos. (“diferido sin intereses” deben de ser las palabras más bonitas para un tarjetahabiente).
En conclusión, la clave para cuidar la tarjeta de crédito es usarla prudentemente y pagar al día, para que en el momento que sea necesario, se puedan disfrutar de todas las ventajas. Si no puedes manejar tus finanzas personales de manera responsable, es mejor no tener tarjeta de crédito.





