
La crisis económica causada por la pandemia sin duda está dejando secuelas en la parte económica, por lo que vale la pena aprovechar el cierre del primer semestre del año para evaluar cómo se van comportando los diferentes ámbitos de la economía ecuatoriana. Uno de los más interesantes es el comportamiento de la balanza comercial ecuatoriana a causa de la pandemia. Sobre todo, porque los déficit de esta han sido excusa en los últimos años para poner salvaguardias y también han constituido material de análisis para el FMI, llevándola a ser tema de largas discusiones.
Contrario a lo que muchos puedan pensar, en este primer semestre la balanza arrojó un balance pronunciadamente positivo, alcanzando un superávit de US$ 1277 millones, un incremento del 1009,1% con respecto al mismo periodo del 2019. Tener una balanza comercial positiva (cuya ecuación básica es: exportaciones – importaciones) significa que algunos rubros tuvieron un cambio pronunciado con respecto a los primeros 6 meses del 2019, reflejando los cambios en los hábitos de consumo y en los ingresos causado por la llegada del Covid-19.
¿Qué rubros subieron?
A pesar de los problemas que se conocen en el sector exportador, las exportaciones no petroleras han crecido un 9,2% comparadas con el mismo periodo del 2019, lo cual sin duda constituye un hito para una parte del sector exportador, que ha logrado crecer a pesar del impacto de la pandemia, tanto en el país como en los mercados internacionales.
¿Qué rubros bajaron?
El precio del petróleo llegó a bajar a precios negativos, lo cual ha significado una reducción del 48,2% en las exportaciones petroleras del Ecuador. De esta manera, vemos que las exportaciones totales del Ecuador han sufrido un declive del 13,6%, básicamente debido a la situación del precio del petróleo.
A pesar de que las exportaciones totales se han reducido notablemente, la balanza comercial es positiva debido al colapso de las importaciones. Las importaciones totales se redujeron en un 24,4% en el primer trimestre del año. Si bien las exportaciones se han reducido, las importaciones han bajado aún más. Es tanto así que la balanza comercial no petrolera es positiva, lo cual es impresionante.


Para tener en cuenta:
- Muchos colegas opinan que mantener una balanza comercial positiva es fundamental para mantener la dolarización. Siguiendo ese criterio, la dolarización está sólida. Sin embargo, este resultado positivo de la balanza comercial es fruto de una debilidad económica.
- Cuando consideramos que el principal beneficiario de las exportaciones petroleras es el Estado, vemos cómo la baja del precio del petróleo causa un impacto directo sobre sus arcas y explica la situación que vive el Gobierno central.
- El rubro de importaciones con la mayor caída porcentual es el de combustibles y lubricantes, con una caída del 39,6%. Lo cual tiene toda la lógica del mundo dado que Ecuador importa productos refinados, y con las restricciones de movilidad la demanda por estos productos importados bajó.
Soñar no cuesta nada: El frenazo en la importación de combustibles y aceites sin duda deja en evidencia el peso que la importación de productos refinados de petróleo tiene sobre la balanza comercial. Sin duda, la construcción de una refinería nos podría ayudar a aliviar este rubro, logrando que nos olvidemos de problemas de balanza comercial por un buen tiempo, mientras se aumenta la inversión y producción. Por ahí y hasta podríamos volvernos exportadores de productos refinados.





