
Parece que fue ayer cuando empezábamos esta década, llenos de esperanzas de un futuro mejor. El mundo recién entraba en una etapa de recuperación después de la crisis en los Estados Unidos y Europa, el presidente Obama llegaba con su mensaje de esperanza y China empezaba a hacer sentir su peso económico en Latinoamérica. El petróleo se encontraba con una alta cotización y por estos lares ya se empezaba a soñar con milagros, matrices productivas y jaguares. Para combatir la nostalgia, a continuación, les traemos un recuento de los principales acontecimientos económicos de la última década.
Bancos Centrales y recuperación económica: Como consecuencia de la crisis financiera del 2008, los bancos centrales de Europa y Norteamérica empezaron a bajar las tasas de interés de manera agresiva, usando nuevos instrumentos para intervenir en los mercados financieros y ayudar a estimular el crédito y el consumo. A pesar de que muchos dijeron que esta presión sobre los tipos de interés iba a causar inflación, los mercados bursátiles se recuperaron y al pasar el tiempo esto se tradujo en crecimiento tanto en el empleo como en el consumo. Sin embargo, esta crisis dejo su descontento en la población, formando un caldo de cultivo para populistas como Donald Trump y Boris Johnson.
China y Latinoamérica: Desde el 2010, China ha prestado $123 mil millones en Latinoamérica, en su mayoría para proyectos energéticos. Los principales destinatarios de estos créditos han sido Venezuela ($67 mil millones), Brasil ($28.9 mil millones), Ecuador ($18.4 mil millones) y Argentina ($16.9 mil millones). Estos créditos también vienen con una innovación financiera, dado que países petroleros como Ecuador y Venezuela pueden pagar con petróleo y sin condicionamientos políticos incomodos como los del FMI. Definitivamente, una década ganada para China.
Precios altos de las materias primas: Desde el año 2000 los precios de las materias primas iniciaron un ciclo de crecimiento sostenido en sus precios, impulsado por la demanda de China, que llegó hasta el año 2014, donde el precio del petróleo bajo 45% (este bajo 30% más en el 2015). Latinoamérica entro en un periodo de contracción económica, reflejando una vez más sus históricas dependencias de estos productos, que ninguna de las tendencias políticas presentes en la región han podido resolver. El bienestar de las clases media y baja dejó de aumentar desde la mitad de la década en nuestra región, lo cual explica en parte el descontento actual.
Criptomonedas: En el 2009 se creó el Bitcoin y en el mundo descubrió las criptomonedas, que son básicamente sistemas descentralizados para hacer transacciones, que han causado problemas por su carácter poco transparente para los usuarios y las autoridades de control. Además, muchos confundieron a las criptomonedas con activos financieros, agregando aún más al poco entendimiento acerca del uso y carácter de las criptomonedas. Por suerte, la Reserva Federal ya anuncio el inicio de un proceso para crear una moneda digital oficial, lo cual va a ayudar a que las transacciones digitales se normalicen.
Odebrecht, Fifagate y Panama Papers: Maradona lo sabía cuándo hace algunos años declaró “los dirigentes sólo desean robar el dinero de los clubes y salir en la foto”. Y es que el escándalo Fifagate nos presentó la corrupción a los más altos niveles del deporte latinoamericano y nacional. En lo político, el escándalo de Odebrecht (considerado el entramado de corrupción más grande la historia) nos mostró como gobiernos de diferentes colores y sabores a lo largo de Latinoamérica vendían sus servicios a prestigiosos empresarios a cambio de jugosas coimas. Y los Panama Papers nos enseñaron técnicas globales pagar menos impuestos, ayudándonos incluso a esclarecer la corrupción en Petroecuador. Esperemos que estos escándalos nos dejen los correctivos necesarios para un futuro más transparente.
Digitalización y Fake News: En estos 10 años se ha establecido la noción de que ser emprendedor e innovador es el camino para el éxito, después de ver como la tendencia a la digitalización ha cambiado (disrupción, como le dicen ahora) muchas industrias establecidas. Uno de los principales cambios se dio en el sector del periodismo, donde la manera de consumir noticias se ha volcado hacia las redes sociales, dándole la oportunidad a personas y a estados extranjeros de influir en la opinión pública de los países mediante la diseminación de noticias falsas y medias verdades. Por su potencial de influencia en la política, el término “fake news” se ha vuelto sin duda uno de los legados más importante de esta década que se está terminando.
Párrafo final dedicado al Ecuador. Al terminar la década no solo queda como lección que la dependencia de las materias primas es preocupante, sino que se logró descubrir su relación con una gigantesca corrupción a diferentes niveles, no solo de los políticos, sino también de los funcionarios públicos y de empresarios privados que lucran del Estado. Estudiar con detenimiento estos sistemas de corrupción para evitarlos, o para detectarlos de una manera rápida, podría convertirse en un legado importante. Ahí si podríamos llamarle la década ganada.





