
Entre los 20 y 30 años de edad difícilmente se suele pensar en qué o cuáles son las decisiones financieras que se deben tomar en el mediano y largo plazo para garantizarse una jubilación exitosa. Sin embargo, ejecutar acciones concretas y destinar parte de los ingresos económicos a un fondo desde los primeros años laborales, pueden hacer la diferencia.
Algunas de las claves
- Comenzar pronto. Se recomienda empezar a ahorrar desde que se empieza a percibir ingresos. Entre más pronto, mejor.
- Autodisciplina. Ahorrar de forma permanente hace que se convierta en un hábito constante.
- Fijar un porcentaje. Con una periodicidad mensual y según las obligaciones adquiridas, se puede destinar entre el 7% y 12% de los ingresos totales para la jubilación.
- Llevar un control. Realizar una planificación mensual con los ingresos y egresos para saber en dónde y de qué forma se está gastando.
- Asesoría Profesional. El dinero no debe estar guardado bajo el colchón, por lo que contar con asesoría profesional es vital para encaminar los fondos.
- Contar con un plan. La juventud no durará para siempre, por ello es preciso contar con una hoja ruta para vivir acorde a los ideales.
- Prever las necesidades. Según pasan los años, se puede imaginar cuál es el estilo de vida que se espera gozar una vez retirado, por ello debe calcularse que el dinero que se recibirá, cubra al menos un 70% de los gastos.
- Seguridad Social. La jubilación como aportante a la seguridad social también es un plus económico, por ello es preciso estar informado sobre el plan de pensiones que corresponde.
Contar con un fondo de inversiones
El recurso más idóneo para invertir los ahorros, la liquidación laboral o cualquier otro dinero que se tenga como parte del patrimonio, es ponerlo a trabajar para ganar rentabilidad en el Mercado de Valores. A diferencia de las formas y entidades tradicionales, en este mercado, se permite a los inversionistas asegurar sus ahorros mediante el tipo de inversión que más se ajuste a sus necesidades, así como contar con la gestión y respaldo de una compañía legalmente constituida, segura y rentable.





