
En el marco del primer Foro Internacional de Emisores de los Mercados de Valores de las Américas organizado por BOLCEN y la Bolsa de Valores de República Dominicana, pude reunirme y conversar con varios colegas de la región de Centroamérica y el Caribe. Haber sido parte de la delegación ecuatoriana fue una grata experiencia que me dejó algunas impresiones. Aquí, un resumen de ellas.

Mercados parecidos: Los mercados de valores de El Salvador y Panamá, con sus respectivos matices, tienen un gran parecido al funcionamiento del mercado de valores de Ecuador, empezando porque son economías latinoamericanas dolarizadas.
Una gran diferencia: En Ecuador tenemos más de 280 emisores, o sea empresas que emiten papeles de inversión, mientras que allá todavía son pocos. Esto nos permite ofrecer más posibilidades de inversión, por lo tanto, podemos diversificar mejor nuestro riesgo. Este encuentro, sin duda, nos ayuda a apreciar lo que tenemos.
Un ISD con el mismo espíritu: En Costa Rica hay un impuesto a la salida de dinero al exterior llamado impuesto a las remesas y, si bien no se llama ni funciona exactamente igual, tiene el mismo espíritu. Y pensar que aquí decían unos cuantos que el ISD era parte del camino al socialismo.
Otras tasas de interés: Comparado a esa región, en dólares, en Ecuador los inversionistas de renta fija tienen la rentabilidad más interesante. Estando allá recordé a quienes se quejan de que aquí los inversionistas reciben muy poco en el mercado de valores, porque nos comparan con las grandes promesas del bitcoin.
Fondos de Pensión: Países como El Salvador o Costa Rica tienen fondos de inversión de largo plazo privados, lo cual dinamiza los mercados de valores de la región, permitiéndoles diversificar en varios países. Los efectos se sienten en toda la economía.
Fondos Inmobiliarios, una opción: En todos estos países existen fondos que permiten a los inversionistas tanto pequeños como grandes invertir y ganar en grandes negocios inmobiliarios que se tranzan a través de la Bolsa, muchos distribuidos exclusivamente por las casas de valores. Algo que tal vez deberíamos intentar en Ecuador.

Finalmente, debo decir que la organización del evento fue excelente, incluyendo la presentación del humorista dominicano Carlos Sánchez. Hablando de los países presentes, se emocionó cuando se enteró que había guayaquileños y nos contó de lo mucho que le gustaba nuestra ciudad, sobre todo por el calor. Se ganó un par de fans.
¡Sin duda, un cálido encuentro!





