
Realizar compras resulta un hábito cotidiano y los mecanismos de pago, así como la forma, son variados. Sin embargo, una modalidad que ha tomado mayor fuerza con los años es la opción de pago con tarjeta de crédito, donde el comprador puede elegir si desea pagar de contado o diferido.
Frente a esta opción es mejor detenerse a pensar cuál de las dos opciones de pago es la más conveniente, y cuál es la que más se ajusta a la situación financiera actual. Debe considerarse si esa compra es necesaria, si es una prioridad o un simple gusto. Incluso, es importante analizar de qué forma dicha adquisición ayudará posteriormente a hacer crecer nuestro patrimonio o a que nos inclinemos por una inversión.
Los especialistas recomiendan que se realicen compras de contado cuando se va a adquirir cosas de menor monto, como por ejemplo el pago de alimentación, servicios básicos, vestimenta, gasolina, etc. Mientras que, para compras más grandes y duraderas – vivienda, un auto, educación, bienes, entre otros-, lo recomendable es optar por pagos a crédito.
Pagos de contado o corriente
Ya sea que se cuente con dinero en efectivo para la compra o se cancele con pago corriente mediante tarjeta de crédito a fin de mes, es necesario cuidar las finanzas personales. Si se paga mediante tarjeta de crédito, es aconsejable cuidarse de los pagos mínimos, ya que los intereses aumentan y se vuelve más difícil cancelar la deuda total.
Ventajas:
- Se evita la acumulación de deudas
- Se paga el precio neto y no hay extras por intereses
- Casi siempre se puede aplicar a descuentos especiales
- Se lleva un mejor control de las finanzas personales
- Se cancela solo que se compra
Desventajas:
- Al cancelar en efectivo, se contará con menos dinero para otras compras
- Si se elige pagar menos del saldo total, se deberá pagar intereses.
Pagos a crédito o diferidos
Aunque el sistema de hacer pagos diferidos a 3, 6, 9 o más meses, siempre vendrá cargado de una tasa de interés adicional al valor del producto, esta opción permite al tarjetahabiente generar un récord crediticio según su gestión y compromiso. Asimismo, es importante considerar que dentro de esta modalidad están los planes a meses sin intereses, una atractiva oferta que se refleja en pagos pequeños, pero que de acumularse pueden resultar una fuerte carga económica.
Ventajas:
- Se genera un historial o récord crediticio, un elemento que servirá ayuda para realizar préstamos, financiamientos, etc.
- No se maneja dinero físico y por ende se evita -en la mayoría de los casos- gastos innecesarios
- Se lleva mejor control de pagos mediante cuotas mensuales
- Se puede solventar rápidamente el pago de alguna emergencia
Desventajas:
- Se asume una deuda
- Se paga intereses por cada diferido
- Al realizar pagos pequeños se acumula más deuda y se termina pagando un valor mucho más grande que la compra
- Se pone en riesgo la estabilidad de las finanzas
Sea cual sea el mecanismo de pago que se escoja para pagar las compras, hay que tomar en cuenta si éstas están contempladas o se pueden permitir dentro de la planificación del presupuesto familiar. La importancia de llevar un orden en los gastos y ser disciplinado con los pagos, contribuirá a una mayor estabilidad financiera y un mejor manejo de recursos que, luego pueden ser utilizados en inversiones o proyecciones financieras futuras.





