
Ecuador entra en su décima reestructuración de deuda externa, la cuarta desde 1982. Un renegociador en serie, se nos podría llamar. (En comparación, la deuda interna solo ha sido reestructurada una vez, razón por la cual a la deuda interna se la considera menos riesgosa). Con razón que para muchos políticos y economistas no pagar la deuda externa es de lo más normal.
¿Cuáles son los términos de renegociación?
- Reducción del capital aproximadamente en $1,500 millones.
- Reducción del interés del 9,3% al 5,2%.
- Duplicación del plazo hasta el 2040.
- Período de gracia: 2 años para intereses y 5 años para capital.
El detalle más importante:

Ecuador tenía que pagar $28,216 millones hasta 2030 (la suma de las columnas verdes), con pagos fuertes en 2024, 2027 y 2028. Ahora tiene que pagar $27,314 millones (suma de las columnas azules) hasta el 2040, con los pagos más fuertes entre 2031 y 2035. Parece que para acordar las reducciones al capital y a los intereses se orientaron sobre este gráfico de flujos.
De esta manera, al distribuir los flujos hasta el 2040 (con los recortes), en la práctica se está doblando el plazo, obteniendo un valor presente de 49,8%. Un número que se ve bien para los críticos a la gestión al gobierno. El alivio en la liquidez, por la ampliación del plazo, es la ventaja decisiva de la reestructuración.
Para tener en cuenta:
- El hecho de que los bonos ecuatorianos no estén manos de personas naturales ni de inversionistas que necesitan protección ayuda a la rapidez de la negociación.
- Esperemos que los otros tenedores, de los que existen dos grupos más, se acojan a esta propuesta, aceptada ya por los fondos mas grandes. Podrían cambiar los términos aquí expuestos.
- Que Ecuador se haya mantenido al corriente de sus obligaciones, sin duda ayudó. Un país en default es un problema, tanto para el FMI como para los tenedores.
Beneficios de la coyuntura internacional:
- Covid-19: Los acreedores internacionales entienden perfectamente la crisis por la que está pasando la economía mundial, porque la están viviendo también en sus países. Además, la política de Reserva Federal de mantener las tasas bajas beneficia a los fondos internacionales y les permite aceptar mejores términos.
- FMI: El Ecuador ya venía con un acuerdo con el FMI, que ha tenido sus dificultades para cumplir, pero que ha obligado a mejorar los métodos para llevar las cuentas del Gobierno central. La presencia del FMI tranquiliza a los inversionistas internacionales en estos momentos de incertidumbre y crea confianza.
- Sentar precedentes: Por la pandemia se espera el default de varios países emergentes y los tenedores de deuda no quieren empezar mal estos procesos de renegociación. De esta manera, el manejo que se ha dado a la deuda externa ecuatoriana sirve como precedente para que los próximos países en sentarse a renegociar sepan a qué atenerse. Además, les permite transmitir el mensaje que con posturas agresivas, como la de Argentina, es más complicado llegar a acuerdos.
Los Estados tienen la obligación de mantener su capacidad de pago y su credibilidad para acceder a dinero de los mercados a costo barato, no de pagar enteramente, dejando su deuda en cero. Esto se logra haciendo un “roll over” de la deuda, es decir, emitiendo nuevos bonos para pagar los antiguos bonos a medida que estos se van venciendo. En esta renegociación, Ecuador está haciendo lo que todo país debe de hacer: emitiendo nuevos bonos a más largo plazo. No es poco.
Fuentes:
Reinhardt & Rogoff: This Time Is different: Eight Centuries of Fnancial Folly. 2009
www.primicias.ec
www.axios.com
www.cronista.com





