
A medida que el COVID-19 se expande alrededor del mundo y del Ecuador, mantenerse saludable y cumplir con las medidas de protección se ha vuelto una prioridad para todos. Al mismo tiempo, es normal que esta situación de paralización económica nos haga pensar cómo se van a enfrentar los gastos del mes y cómo manejar nuestro presupuesto frente a esta nueva situación. Hacer un presupuesto adaptado a esta nueva realidad de incertidumbre económica, donde pudiera haber una baja de los ingresos o una perdida del trabajo, también se vuelve prioritario.
La clave en esta situación entonces se centra en recortar gastos y en aprovechar ciertas ventajas que están apareciendo como medidas paliativas. Revisar el presupuesto familiar, teniendo estos 4 puntos en cuenta, se vuelve una parte esencial para sobrevivir la pandemia en lo financiero, mientras esperamos el regreso a la normalidad.
- Proyectar ingresos y ahorros
El primer paso para adaptar el presupuesto al COVID-19 es proyectar cuánto se van a afectar los ingresos, ya sea porque se trabaja menos horas, porque van a haber despidos o porque no se generan nuevos negocios. Esto nos va a dar una idea acerca de cuán profundos deben de ser los recortes del presupuesto familiar. Si usted ya estaba gastando más de lo que ganaba antes de que llegue el coronavirus, los recortes van a tener que ser más profundos aún. También hay que tener en cuenta el valor de los ahorros disponibles en efectivo, el llamado fondo de emergencia. Es necesario considerarlo para manejar ciertos gastos que pudieran aparecer de repente.
- Categorizar gastos según importancia
Recortar gastos es clave para ganarle la guerra financiera a esta crisis, pero primero hay que entender cómo hemos venido gastando. Para esto hay que hacer una lista detallada de los gastos fijos en un mes normal teniendo en cuenta rubros como renta, servicios básicos, comida, seguros y pagos de deudas. Después hay que hacer una segunda lista con los gastos variables, que deben de incluir puntos como vestimenta, entretenimiento, cuidado personal, compras y restaurantes. Tal vez, dependiendo de cada persona, se pudiera hacer una tercera lista, con otros gastos no mensuales pero con los que hay que cumplir, como el impuesto predial. La clave de este ejercicio es categorizar cada gasto de acuerdo a su importancia.
- Eliminar gastos
En estos momentos de emergencia, priorizar los gastos en el presupuesto es lo más importante. Tener un techo o estar al día con el servicio de internet es prioritario por sobre comprar ropa nueva, por ejemplo. Algunos de los gastos que no son relevantes son: restaurantes, entretenimiento, vestimenta, viajes, actividades extracurriculares para los niños, aparatos electrónicos, gimnasio y suscripciones innecesarias. Normalmente, prescindir de estos pequeños placeres suele ser difícil, pero si uno está aislado en casa, cumpliendo con la cuarentena no debería de ser complicado. La meta debe de ser cortar gastos no esenciales para generar la mayor cantidad de ahorros.
- Revisar gastos esenciales
Si usted está pagando su crédito inmobiliario o vehicular, y tiene miedo de no poder pagar las siguientes cuotas, lo más recomendable es contactarse con su institución financiera y revisar todas las opciones que se están ofreciendo en estos momentos de pandemia. Ellos deberían de guiarlo para que usted tome la decisión que más le conviene, ya sea bajar el monto de la cuota temporalmente o diferir los pagos para los siguientes meses. Así mismo, las empresas de servicios básicos como agua, luz, teléfono e internet, están ofreciendo diversas facilidades de pago para las personas que están en dificultades económicas. Contáctese también con su tarjeta de crédito, ya que muchas ofrecen paquetes con diversas facilidades para diferir los pagos, incluso sin intereses ni recargos. La tarjeta puede ser una fuente importante de crédito de corto plazo para mantenerse al día en otros rubros, por lo cual es importante ver que ofrecen. Lo primordial en este momento es ver todas las opciones que ofrecen entidades publicas y privadas a sus clientes para pasar este bache, de tal manera que podamos lograr que nuestra carga de deudas y gastos sea llevadera.

Hace un mes nadie se hubiera podido imaginar que la pandemia iba a tener este nivel de impacto económico, sin embargo es necesario adaptar nuestros gastos a esta época de ingresos bajos. Qué tanto hay que ajustar dependerá de la afectación sobre el ingreso de cada persona. Para saber si el presupuesto que se ha manejado hasta ahora debe tener un cambio profundo, es importante reflexionar acerca de las opciones que al momento existen e ir revisándolas a medida que la situación va avanzando.





