
Uber pierde dinero, Spotify pierde dinero, Twitter pierde dinero, Netflix quema efectivo, WeWork consume enormes cantidades de efectivo, mientras Snapchat (Snap) llegó a anunciar alguna vez que planeaba perder dinero por un plazo muy muy largo.
Estas empresas de hecho no hacen dinero en sus operaciones diarias, sino que se convierten en un vehículo para absorber dinero de los inversionistas de fondos de Venture Capital (fondos de riesgo).
En los últimos meses, varias de estas compañías han optado por salir a buscar inversionistas en la bolsa, por lo que están logrando valoraciones espectaculares en este mercado. Así vemos que Uber tiene un valor en bolsa de US$ 75.1 mil millones, Twitter US$ 27.9 mil millones, Spotify US$ 25.7 mil millones y Snap $18.9 mil millones. Esto nos lleva a la pregunta: ¿Cómo estas compañías que pierden dinero logran tener un valor de mercado tan importante?
Blitzscaling es la palabra clave, la cual describe que el método para construir compañías exitosas es buscar startups en mercados poco explotados y adueñarse de una gran cantidad de clientes de manera rápida. Una vez que se han encontrado estas compañías, la fórmula es darles mucho dinero para que efectivamente se generen los usuarios/clientes de la manera más rápida posible, para llegar a una posición competitiva lo suficientemente fuerte (o sea, monopólica) frente a las otras compañías en ese mercado.
Esto es lo que permite que Netflix, que a finales del 2018 tenía 139 millones de suscriptores, pueda emitir bonos de deuda a pesar de que tiene un flujo de efectivo negativo de US$ 3 mil millones.

Netflix necesita invertir millones de dólares en crear contenidos para que la gente sigue suscribiéndose y siga pasando horas consumiendo series y películas en su plataforma, dado que no busca ser un canal exitoso, sino ser la principal plataforma para entretenimiento en casa a nivel mundial. Y una vez logrado el liderazgo, subir los precios a los suscriptores para hacer ganancias. Y parece que lo va logrando, dado que hace poco subió el valor de suscripción y su relación con sus clientes no ha sufrido. Veremos cómo le irá ahora que Disney va a lanzar su propia plataforma de contenidos.
Y esto también es lo que permite Uber (93 millones de clientes), a pesar de que tiene grandes pérdidas, pueda salir a bolsa. De hecho, tiene el récord de ser la empresa con más perdidas que ha entrado en bolsa en la historia, sin embargo, tiene una gran cantidad de usuarios y está expandiéndose por otros países, a diferencia de su competidor Lyft, que funciona principalmente en Norteamérica. Por su parte, Uber argumenta que ser el nuevo Amazon, compañía que pasó varios años sin arrojar ganancias mientras construía una envidiable posición de mercado.

Otra compañía que llama la atención es WeWork, especializada en crear espacios de oficina para el gusto de los millenials. Su negocio es alquilar a largo plazo grandes espacios de oficinas en ubicaciones importantes para remodelarlos a gusto de los emprendedores modernos, con cerveza artesanal, ensaladas y gimnasio, y alquilarlos.
A finales del 2018, WeWork administraba 400 locales en 99 ciudades entre 26 países, lo que se estima son 930,000 m2 de oficinas. Como se imaginarán esto de remodelar y operar oficinas necesita bastante efectivo, por lo que WeWork necesita a un inversionista grande como Softbank para que los apoye hasta que la startup logre generar ganancias.

Con estos ejemplos vemos que en las compañías tecnológicas las ganancias contables pueden esperar, porque lo primero es adquirir la mayor de cantidad de clientes posibles. Es este enfoque, basado en la capacidad de copar mercados lo que permite que las compañías tecnológicas modernas puedan hacer pérdidas durante años y justificar excelentes perspectivas en bolsa. No nos olvidemos que compañías como Facebook y Amazon pasaron una gran cantidad de años sin generar ganancias mientras construían una posición de mercado monopólica.





