
¿Por qué muchas veces no alcanzamos lo que soñamos financieramente hablando? ¿De qué depende que logremos hacer realidad aquellos propósitos que alguna vez nos planteamos? ¿Quién no ha soñado con ser una persona próspera y olvidarse de los problemas financieros?
Muchos se preguntan todas estas interrogantes, pues aquellos son solo algunos de los deseos más comunes para las personas según los especialistas. Sin embargo, pocos se atreven a decirlo y más aún a concretarlos. ¿La razón? Una mentalidad que se conforma.
Quizá varias personas fueron criadas con frases como “el dinero no lo es todo; ser ambicioso es malo; el dinero no compra la felicidad”. Para Jürgen Klarić, conferencista e investigador especializado en neuromarketing, éstas son las frases prejuiciosas que heredan una mentalidad así. Se trata de una problemática que muchas veces no solo termina limitando el crecimiento económico, sino que aniquila una serie de oportunidades de éxito. Pero, ¿qué es ser pobre mentalmente? Es conformarse con lo que hay por comodidad, con no salir de la zona de confort por temor a apostar y perder.
Una mentalidad financiera cómoda versus una encaminada a cumplir las metas se diferencia por la diversidad de necesidades, la verdadera intensión de querer cumplir algo, o plantearse objetivos financieros reales.
10 metas financieras a conseguir
- Llevar un control real y correcto del presupuesto mensual
- Acabar con los gastos innecesarios y tener control de cada dólar gastado
- Gastar lo necesario
- Cumplir a tiempo con las deudas adquiridas y liquidarlas
- Diseñar una hoja ruta y proyectarse económicamente hacia el futuro
- Reunir capital para invertir en activos y ganar más dinero
- Elaborar un plan de retiro o jubilación
- Entender que para ganar más no solo se necesita trabajar más, sino entender que el dinero bien invertido trabaja solo.
- Invertir en educación financiera
- Mejorar la carrera para ser más competente
Un cambio de chip encamina a lograr esos objetivos que siempre hemos querido alcanzar, pero para ello hay que comenzar a trabajar y ejecutarlos.





