
“El que no adquiere una deuda, nunca tendrá nada”, es un dicho muy popular. Lo saben bien quienes crecieron viendo que sus padres o abuelos se endeudaron largamente para adquirir los bienes familiares que hoy poseen. Otros, en cambio, se motivaron con ese ejemplo sabiendo que les tocará hacer lo mismo si desean alcanzar sus propiedades. No es que esté mal, pero, ¿qué pasa cuando no logras llevar bien tus finanzas, convirtiendo esa deuda en una cuenta impagable y que, muchas veces no solo termina afectando tu historial crediticio, sino tu salud mental?
Hay que tener claro que no todas las deudas son malas, pues ayudan a conseguir propósitos, lo malo es no saber administrarlas. Estar pendientes de los gastos fijos y de no exceder los niveles de endeudamiento, vienen de la mano con el desafío de aprender a manejar nuestras cuentas y saber cubrirlas de forma organizada. Pero, ¿cómo pago mis deudas sin fracasar en el intento? Aquí te damos algunas guías para lograrlo.
- Monitorea los gastos a diario. Es preciso saber en qué estamos gastando el dinero; muchas veces las deudas grandes no son las causantes de la falta de liquidez, sino el dinero de bolsillo que se escapa a diario.
- Revisa las tarjetas de crédito. No te excedas en el número de tarjetas de crédito. Cancela las que no usas, especialmente si eres de las personas a las que les resulta fácil caer en la tentación de la frase mágica: “difiéralo a 24 meses con cuotas chiquititas”. Hay que evitar en lo posible hacer avances de dinero en efectivo. Eso solo incrementará la deuda.
- Registra tus deudas. Ordénalas por montos, entidades, personas y añade los plazos e intereses a cubrir. Recuerda colocar como prioridad las que puedan afectar el historial crediticio o involucrar a terceros.
- No olvides llevar un presupuesto. Toda educación financiera requiere un presupuesto de gastos detallado por prioridades, y necesidades. Revísalo constantemente para ver cómo se están distribuyendo los pagos. Puedes destinar el 70% de tus ingresos a gastos fijos y el 30% a pago de deudas, ahorros y actividades de entretenimiento.
- Acostúmbrate a pagar en efectivo. Con un presupuesto de base y un monitoreo de gastos ya tendrás una ruta más clara hacia dónde ir, por lo tanto pagar los gastos en efectivo te dará la sensación de haber utilizado mucho dinero, lo cual te obligará a limitar tus gastos.
- Comienza a pagar de a poco. Cancelar las deudas (pequeñas y grandes) genera un alivio en el flujo, pero también nos da la sensación de ir liberando peso. Terminarlas de pagar te ayuda a destinar el siguiente dinero para otro pago o cubrir una cuota pendiente.
- No acumules deudas. Un ejercicio sano es evitar embarcarse en una deuda nueva si aún no están canceladas las pendientes. La idea es evitar caer en mora por haber acumulado muchas y no poder cumplir con todas.
- Mantén un alto compromiso. Es fundamental que para lograr un correcto manejo de pago de deudas te comprometas a cumplir con ellas. Sé ordenado y cumple con lo planeado para lograr salir airoso de aquellas tormentosas deudas.





