
Muchos hemos escuchado acerca de la construcción de un Mapa Financiero o de las Reglas Básicas para lograr un correcto manejo de las Finanzas Personales. El factor común entre ambos términos se llama Ahorro, esa acción que nos permite llevar un orden y equilibrio entre nuestros ingresos y egresos para reservar dinero con un determinado propósito.
A continuación, repasamos algunos consejos que nos ayudarán a ver cuál sería la forma correcta de ahorrar y no fallar en el intento.
Entre los errores más comunes y principales que cometemos -una y otra vez- cuando nos hemos propuesto intentar arreglar nuestras finanzas están:
- Gastar más de lo que se percibe.
- No diferenciar gustos de necesidades o prioridades.
- No llevar un registro de lo gastado, dejando escapar la opción de saber en qué estamos gastando de más o de forma innecesaria.
- Quedarse con un solo ingreso fijo y no evaluar un ingreso extra.
- No ahorrar nada de lo percibido.
- Abusar de las tarjetas de crédito y verlas como un comodín de “gustos”.
- Pensar solo en el hoy y no en el futuro.
- No aprovechar los momentos de “vacas gordas” o bonanza para invertir.
- No asesorarse o no buscar mecanismos de ayuda legal financiera.
- Dejarse seducir en exceso por las marcas o la publicidad.
Nadie ha dicho que sea fácil ahorrar o llevar un correcto manejo de las finanzas personales, pero sí es posible con un poco de orden. Este hábito podría empezar como un propósito o un incentivo a exigirnos más de lo que podemos dar y esperar. Veamos unas acciones que nos pueden ayudar con ello.
- Organizarse y pensar en un objetivo o meta: ahorrar para un viaje, para financiar un bien, quiero o para un fondo de inversión que me ofrezca réditos constantes, etc.
- Establecer una cantidad específica real de ahorro. Podemos comprometernos con una cantidad mínima -pero no poco significativa- que querríamos ahorrar, en un tiempo determinado (establecer tiempos y fechas).
- Destinar el dinero ahorrado a una cuenta bancaria o guardarlo de tal forma que no sea dinero de bolsillo. Podríamos intentar abrir una cuenta bancaria para guardar mensualmente una cantidad fija, o si el monto obtenido ya es alto se puede optar por una inversión que nos permita obtener ganancias a plazo, por ejemplo, invertir en bolsa.
- No acumules deudas, más aún si te generan altos intereses. Estar al día, o al menos liquidar aquellas deudas que nos exigen pagar intereses, nos evita perder dinero importante que podríamos destinar al ahorro.
- No salirse del presupuesto y controlar en qué se está gastando el dinero: ¿Son necesarios o no esos gastos?
- Incorporar una segunda entrada de dinero al presupuesto mensual. Por ejemplo: empleo de fines de semana, un emprendimiento, etc.
- Buscar los precios más convenientes también ayuda. Con seguridad podríamos reducir el número de veces que comemos fuera o buscar los precios más económicos para hacer las compras de la casa; ahorrar en servicios básicos también cuenta.
- Aplica un ejercicio para llevar el control. Una vez que hayas definido cuánto ahorrarás mensualmente, (se recomienda el 10% de los ingresos), multiplica la cantidad por lo que te queda del año. De esa forma te estarás animando a que al final del año tendrás determinada cantidad de dinero ahorrada para destinarlo a lo que te hayas propuesto.
Para ahorrar es necesario contar con esa determinación que te lleva a lograr todo lo que te propones. ¡Anímate, sí se puede!





