
El 2022 prometía ser un año lleno de noticias de recuperación económica, inversión y crecimiento. Y, aunque el país se ha recuperado en muchos ámbitos a niveles prepandemia, también han recrudecido muchos problemas, tanto por factores internos como externos. Así que, sin mayor preámbulo, vamos a hablar de los principales hechos que marcaron el ritmo de la economía ecuatoriana en este 2022.
Guerra en Ucrania: Sin duda, el regreso de la guerra a Europa ha sido uno de los principales eventos de este 2022. La invasión de Rusia ha tenido consecuencias directas en diferentes materias primas, como gas, petróleo y fertilizantes, debido tanto a las dificultades logísticas como a las sanciones financieras aplicadas a Rusia. En el caso de Ecuador, la guerra afectó directamente las exportaciones (Rusia es el tercer país de destino de las exportaciones no petroleras). Definitivamente, habrá una disminución en esos más de US$ 1 000 millones al año que representaba hasta 2021 en promedio las exportaciones no petroleras de Ecuador a Rusia. El banano es el producto más afectado, aunque Ecuador se benefició de altos precios del petróleo y de metales.
Alza de precios: Como consecuencia de la guerra en Ucrania, se dispararon las presiones inflacionarias. Desde el 2021 ya se venía viendo unos precios de los fletes altos, después del inicio de la guerra también se vio el aumento de combustibles, fertilizantes y alimentos. Todos estos productos afectaron a los consumidores, especialmente a los que tienen menos recursos, lo cual no solo causó descontento a nivel internacional, sino que causó protesta en el país. Y eso que Ecuador produce energía, está dolarizado y produce sus propios alimentos.
Tasas altas: La política de dinero barato de la Reserva Federal más los efectos de la guerra en Rusia hicieron que la inflación se dispare a niveles arriba del 8% lo que obligó a la Fed a actuar, aumentando los tipos de interés para combatir la inflación. Esta política fortaleció al dólar, pero ha bajado el ritmo de crecimiento de los precios y el nivel de demanda, por lo que el verdadero reto de aquí en adelante es evitar causar una recesión en una de las principales economías del mundo. Estos miedos aumentaron la prima de riesgo y afectó a los países emergentes, causando devaluaciones, problemas financieros y aumentos del riesgo país. Ecuador también se vio afectado por el aumento de sus tasas a pagar en su deuda externa, pero esta política de tasas altas tuvo otras víctimas también.
Tecnológicas a la baja: El aumento de tasas de interés tuvieron como primeras víctimas las valoraciones de las empresas tecnológicas y de las criptomonedas. Con la inyección de dinero barato, muchas personas, incluso aquí en el Ecuador, empezaron a ver la especulación en los mercados como una manera de ganar dinero fácil, tanto en las empresas FAANG como en criptomonedas, sin darse cuenta de que era una burbuja. Pero el aumento de las tasas de interés hizo reventar la burbuja, el valor de las acciones tecnológicas ha bajado casi 30% y la falta de dinero fácil hizo que el valor de las criptomonedas colapse, con una caída de BTC de 68%. Para coronar el año, las grandes empresas tecnológicas han anunciado despidos masivos de trabajadores, lo cual nos habla de una crisis total en el sector.
Alta inseguridad: El aumento de precios (especialmente alimentos y combustibles), crecimiento bajo, falta de inversión y deficiencias en la gestión de los servicios públicos ayudaron a conjugar un descontento social que resultó en las protestas de junio, casualmente al mismo tiempo en que la FED empezó a aumentar las tasas de interés y se disparó el riesgo país de los países emergentes. Además, en estos últimos años ha resurgido la violencia por el tema del narcotráfico, lo cual afecta la imagen del país y la facilidad de hacer negocios. Todos estos factores se han conjugado para complicar las metas de inversión del Gobierno, que ni siquiera pudo terminar la venta del Banco del Pacífico, uno de sus activos más atractivos.
Exportaciones: El rey de las exportaciones (no petroleras) en 2022 es el camarón, dado que se proyecta que supere los US$ 7000 millones en exportaciones, récord histórico, principalmente en base a una acertada estrategia de diversificación de mercados. Se estima que las exportaciones mineras lleguen a los US$ 2800 millones para este 2022 y a US$ 3600 millones para el 2023, lo cual ubicaría a la minería (legal) como el tercer rubro de exportación no petrolera más importante, solo detrás del banano y del camarón. Este crecimiento está impulsado por la explotación de los yacimientos Fruta Norte y Mirador, donde se explota oro y cobre, respectivamente. Por su parte, el banano quedó afectado por la pérdida del mercado ruso, lo cual deprimió los precios. Esto hizo que los productores paren las inversiones necesarias, lo cual a fin de año ha tenido como consecuencias una baja de producción, de la cual nos estamos recuperando lentamente.





