
A nivel macro, el 2021 fue un año de recuperación económica y el mercado de valores refleja esta coyuntura, dado que el último período cerró con un movimiento de aproximadamente US$ 15,700 millones, un incremento del 32% en montos bursátiles. Esto, después de un año 2020 en el que las negociaciones apenas crecieron en comparación al 2019, el último año pre-pándemico.

Como es usual, el movimiento se dio en su gran mayoría en el mercado primario, dado que este representa el 85% del movimiento bursátil. El mercado primario es aquel en el que los papeles se emiten por primera vez, cuyos réditos van directamente al emisor. Por otra parte, el 99% de las transacciones bursátil se llevan a cabo con papeles de renta fija. Esto nos quiere decir que entre los inversionistas del mercado de valores ecuatoriano predomina la estrategia de “buy and hold”, esto es, comprar papeles de renta fija al momento de la emisión y quedárselos en su portafolio hasta el vencimiento.

Como todos los años, el principal emisor de papeles es el sector público, el cual negoció principalmente certificados de tesorería (CETES) en el orden de los US$ 6,222 millones. Esto representa un incremento significativo considerando que en el 2020 se negociaron US$ 4,068 millones, es decir un aumento casi del 50%. Estimamos que, junto a otros papeles emitidos por el Estado, como bonos del Estado o notas de crédito, las negociaciones de papeles del sector público llegaron al 63% del movimiento bursátil del 2021.
Tal como en el período anterior, el sector bancario (en su mayoría privado) fue el segundo mayor emisor de papeles negociados en las Bolsas, con una participación aproximada del 26%. Los principales papeles negociados son los certificados de inversión y los certificados de depósito, que juntos sumaron US$ 5,661 millones en el 2021. El crecimiento de las negociaciones de certificados de depósitos a plazo es clave para entender el aumento de los montos negociados en el 2021.
En los papeles del sector privado real, el cual es muy importante dado que nos da la medida de cómo se van financiando las empresas privadas a través de las bolsas, en cambio vemos un retroceso. Se pasó de US$ 1,678 millones en el 2020 a US$ 1,652 millones en el 2021, principalmente en la bajada de negociaciones bursátiles de facturas comerciales. En cuanto a las negociaciones de obligaciones corporativas y de papel comercial, estos dos rubros suman negociaciones en el orden de los US$ 1,516 millones, principalmente en negociaciones de deuda de corto plazo, o sea, de papel comercial. Los endeudamientos de largo plazo a través de obligaciones se volvieron menos importantes en el 2021, reflejando de cierta manera una tendencia de la economía ecuatoriana.
En cuanto a la rentabilidad entre los emisores de renta fija privados, las obligaciones lideran este rubro con una rentabilidad promedio de 8,16%, mientras que el papel comercial generó una rentabilidad de 6,18%. Cabe aclarar, esta rentabilidad no toma en cuenta ni riesgos, ni plazos, ni costos de transacción, pero nos da una medida acerca de lo que está pasando en el mercado.
En el segmento de renta variable, los montos negociados tuvieron un crecimiento del 33% y la acción más negociada sigue siendo la de Corporación Favorita. El precio ha tenido un ligero descenso; empezó el año arriba de los US$ 2,40 y terminó a US$ 2,30. Dentro del grupo de las compañías cuyas acciones han tenido ligeros descensos también encontramos a Banco Pichincha. El monto de sus acciones inició el 2021 a US$ 100 y cerró casi a US$ 86.

Adicionalmente, en el grupo de compañías con acciones que se encuentran estables está el Ingenio Azucarero San Carlos, que empezó y cerró el 2021 con un monto de alrededor US$ 0,60. Por otra parte, la acción del Banco de Guayaquil subió de valor durante el 2021, llegando a US$ 1,04 por acción. También Produbanco ha demostrado estabilidad en este período.


En cuanto a las empresas privadas inscritas en Bolsa, en el 2021 hubo un ligero retroceso, dado que pasamos de 332 empresas en el 2020 a 322, reducción que se dio principalmente en el ámbito de las grandes empresas.

De esta manera podemos concluir que, si bien durante el 2021 hubo un incremento importante en los montos negociados, falta un aumento en la financiación a empresas privadas a través de Bolsa. Teniendo esto en cuenta, después de dos años de pandemia las Bolsas del Ecuador han demostrado excelentes resultados a la mayoría de inversionistas del mercado.
Esperemos que en este 2022 la situación en los mercados bursátiles ecuatorianos continúe en la senda del crecimiento.





