
Las inversiones son ahorros a largo plazo, que nos sirven ya sea para financiar la compra de un bien o para disfrutar de un retiro laboral con un estilo de vida cómodo. Y sí, esto es posible a través de la inversión en bolsa, una opción a la que podemos acceder todos.
Invertir no es otra cosa que destinar una parte de lo ganado a la compra de activos para que estos produzcan una rentabilidad sobre un periodo de tiempo estipulado y obtengan mayor liquidez.
El Mercado de Valores, mediante la negociación de instrumentos financieros llamados títulos de valor, canaliza de forma directa recursos financieros hacia actividades productivas sin necesidad de utilizar intermediarios como la banca.
Sin embargo, invertir no solo permite obtener mayor liquidez, sino que genera muchos más beneficios, ya que dichas operaciones permiten que el dinero trabaje para nosotros sin mover -literalmente- un dedo. Hacerlo nos permite maximizar las ganancias por medio de papeles atractivos que emiten empresas fuertes y estables del mercado que ofrecen las máximas garantías.
Dichas garantías son certificadas por entes reguladores como la Superintendencia de Compañías, el Depósito Centralizado de Compensación y Liquidación de Valores, la Asociación de Casas de Valores y calificadoras de riesgo que se basan en la Ley del Mercado de Valores y nuevas leyes que ha impuesto el Gobierno. Aquello ofrece al inversionista una mayor seguridad, y a su vez, lo beneficia debido a que todas las inversiones están exentas del pago de impuesto a la renta.
Todos estos objetivos son viables siempre y cuando las inversiones se hagan siguiendo un modelo estructurado basado en el nivel de tolerancia de riesgo que tenga cada uno de los inversionistas. Es decir, según el perfil de cada inversionista, su nivel de liquidez, tiempo en el que desee invertir y, el tipo de documento comercial que requiera, se crea un portafolio basado en sus objetivos y en su nivel de tolerancia de riesgo.
Un portafolio de inversión es la combinación de papeles de inversión en el cual las personas o las empresas deciden colocar su dinero, lo que a su vez permite diversificar el riesgo. Estos papeles pueden variar entre renta variable o renta fija, dependiendo de los objetivos del inversionista. Por medio una buena administración de portafolio se busca diversificar la inversión, disminuyendo así todo el riesgo posible.
Renta variable es lo que se conoce comúnmente como las acciones de las empresas, en las cuales son inversiones de capital social de una sociedad anónima. Esto significa que, por ejemplo, al comprar acciones de una corporación, el inversionista se convierte en socio y es propietario de una parte de dicha sociedad. Estas acciones no tienen un rendimiento fijo establecido, sino que depende de las utilidades generadas de dicha empresa durante un año.
Estas acciones son inversiones populares, a pesar del hecho de que pueden ser volátiles, ya que pueden generar un mayor rendimiento que otros valores, debido a que dependen de la utilidad de las empresas emisoras.
Por otro lado, la renta fija incluye obligaciones que son un instrumento que permite a las grandes empresas ecuatorianas emitir su propia deuda a través del mercado de valores. Solo aquellas empresas nacionales que cumplan los requisitos para garantizar la capacidad de pago, podrán emitir obligaciones.
A continuación, un cuadro donde se muestra el rendimiento de las inversiones de renta fija más seguras en el país:
INVERSIONES SEGURAS EN EL ECUADOR

Fuente: Bolsa de Valores de Guayaquil. Septiembre de 2017.
A través de un adecuado manejo del portafolio de inversión, los inversionistas se dirigen hacia un camino de múltiples beneficios, los cuales le permitirán tener el capital necesario para poder viajar con su familia, pagar los estudios universitarios de sus hijos, poner en marcha un negocio propio, poder adquirir una vivienda o comprar el vehículo soñado, entre otros.
Las inversiones en el Mercado de Valores son la herramienta perfecta para asegurar un futuro cómodo y tranquilo. Mediante el ahorro planificado, los inversionistas tienen la facilidad de realizar diversos proyectos, planificar y concretar viajes familiares y, sobretodo, asegurar una vida estable para su retiro, una meta que sin duda es el común denominador de todos.





